martes, 30 de junio de 2015

Sobre los transgénicos...

Antes de entrar en materia, asumiré que el lector posee cierto conocimiento respecto al tema y que por ende estará familiarizado con distintos conceptos que manejaré (Revolución Verde, Cultivo sin suelo, etc.)



La industria de transgénicos tiene orígenes en la Revolución Verde de los años 60s, encabezada por Norman Borlaug, en la cual mediante la implementación de tecnología de cultivo y riego, y el desarrollo de semillas resistentes a cierto tipo de plagas, se pudo mejorar considerablemente la producción agrícola de países con problemas de campo, e incluso de hambruna; entre los países beneficiados se encuentran México, Pakistán y mayormente la India, que gracias a está Revolución Verde pudo superar el severo problema de hambruna que sufría.

Este proceso fue lo que sentó las bases de los alimentos transgénicos y también del cultivo sin suelo (Hidroponia/aeroponia) todo va bien hasta el momento en que ciertos grupos pseudo-ambientalistas (me atrevo a decir) arremetieron contra el uso de la modificación genética para producir alimentos, y desafortunadamente lograron engatuzar a los gobiernos de algunos países africanos con problemas muy graves de hambruna.

Las razones que dan estos grupos detractores para justificar su oposición a los transgénicos  tiene por base siempre, tres argumentos:
1-Los transgénicos son dañinos para la salud (por el motivo de la alteración génica)
2-Los transgénicos afectan a los campesinos y al pequeño productor
3-Los productos orgánicos (los principales antagonistas) son mejores y más sanos

Ahora trataré cada uno de ellos.
Los transgénicos son dañinos para la salud.- Algo que cualquiera podría suponer al escuchar "modificación genética", pero resulta que el ser humano desde la antigüedad a alterado el orden genético de las especies, desde algo tan simple como elegir que tipo de planta se cultivaría y cual no, y de hecho la existencia misma de los perros (que son mutaciones del lobo) es gracias a la mano del hombre. 
Es posible que haya sustancias usadas para modificar genéticamente una especie, que afecten al humano; pero aquí no se está considerando que los productos que salen al mercado, deben cumplir con toda una serie de evaluaciones de salubridad y calidad, así como requisitos legales para su distribución, producción y venta. Es pues, pienso, seguro consumirlos.
Los transgénicos afectan al pequeño productor.- A este argumento, o mejor dicho falacia, le tengo especial animadversión. Se ha usado en toda la clase de mercados, sobre todo al comparar a las grandes corporaciones como Wal Mart o Soriana contra las tienditas de la esquina (el pequeño productor) sin embargo no he visto cerrar a las tiendas porque abran un súper, ni siquiera uno mini (verbigracia un Oxxo). Olvidan que todas esas grandes empresas empezaron como algo pequeño, y que un buen consumidor va a comprar a quien ofrezca la mejor relación entre calidad, servicio y precio; sin importar el tamaño del oferente, yo en lo personal acudo a ambos según lo que busque y la cantidad. 
Siguiendo la lógica de afectar al pequeño productor, cualquier uso de tecnología de avanzada en el campo sería vista como algo perjudicial. Suena absurdo no?

Los productos orgánicos son mejores y más sanos.- Esto depende en gran medida del productor y el distribuidos y los cuidados que se le dan al cultivo, habiendo ya mencionado la cuestión de la normatividad.
Un producto orgánico podrá carecer de alteraciones genéticas, así como del uso de plaguicidas, abonos artificiales, etc., en primera instancia esto muestra un beneficio para la salud. Por otro lado los orgánicos son productos que suelen venderse más caros en el mercado, por ende no se puede requerir a ellos para combatir el hambre; además en términos de calidad, bien pueden ser vencidos por los mismos transgénicos, y aún más por los productos hidropónicos, que en algunos casos son tan baratos como un producto cultivado y cosechado de forma tradicional.
Dicho todo lo anterior me retiro con una frase de Norman Borlaug:
"La oposición ecologista a los transgénicos es elitista y conservadora. Las críticas vienen, como siempre, de los sectores más privilegiados: los que viven en la comodidad de las sociedades occidentales, los que no han conocido de cerca las hambrunas".

Saludos

No hay comentarios:

Publicar un comentario